Los padres, los primeros maestros

05.03.2017

La escuela instruye, los padres educamos, nuestros hijos aprenden de manera constante de nosotros.

Puedes enseñar a tu hijo que esto es un mundo maravilloso, donde pueden sentirse seguros a pesar de sus peligros, donde pueden amar y confiar.

O puedes enseñarles a desconfiar y vivir a la defensiva.

Puedes enseñarles a ser fuertes e independientes o a esconderse en los demás y traspasar responsabilidades.

Puedes enseñarles a gobernar o a ser gobernados.

A seguir o ir contracorriente.

Y puedes aprender muchas cosas de él. A sorprenderte. A atreverte. A perseverar. A divertirte. A amar generosamente. A crear.

Cuando intervienes con tu hijo, lo modificas. En positivo o negativo. Por eso, cada una de tus intervenciones debe contener una intención clara, trascendencia y significado. Y sin poder evitarlo, tú también te modificas. Es inevitable. Nuestros hijos nos hacen mejores y hacen mejor el mundo que nos rodea.

publicado en: solohijos.com